El Impuesto al Sol y el autoconsumo

Érase una vez, una bonita historia de amor entre el autoconsumo y el sol, eran jóvenes, felices y con una esperanzadora vida por delante; pero como en “Romeo y Julieta”, tenían impedimentos que se oponían a que estuviesen juntos, en este caso el llamado “Impuesto al Sol” que se opone a dicha unión.

Son muchas dudas las que asaltan nuestra cabeza sobre este polémico tema llamado “Impuesto al Sol”, pero ¿sabemos qué es? ¿en que nos afectaría si tuviésemos placas solares? ¿porqué tengo que pagar por un recurso gratis e ilimitado?

¿Qué es el impuesto a sol?

El Impuesto al Sol es el nombre que se le ha dado al peaje a pagar por seguir conectado a la red eléctrica, aunque no hagamos uso de ella. ¿Parece injusto verdad? La única opción que tenemos de evitar pagar esos peajes sería autoabastecerse al 100% con energía solar; pero a veces, la producción no es suficiente y necesitamos hacer uso de la red eléctrica.

Y... ¿podríamos utilizar baterías para almacenar energía y consumirla en otro momento?

Si, pero este tema es otro de los problemas que hay en cuanto al autoconsumo; en este caso también deben pagar cargos fijos por la energía almacenada y posteriormente consumida.

Entonces... ¿qué opciones existen de autoconsumo?

Tipo 1: Instalaciones no productoras

  • Potencia contratada menor de 100 kW.

  • Obligación de estar conectado a la Red Eléctrica.

  • Excedente energético no remunerado.

  • El suministro y las instalaciones de autoconsumo tienen que estar a nombre de la misma persona.

  • La suma de las potencias de generación no puede superar a la potencia contratada.

  • Obligación de instalar dos contadores homologados, uno para la energía generada y otro para la importada de la Red Eléctrica.

Tipo 2: Instalaciones productoras

  • Productor y consumidor están diferenciados.

  • Puede cobrar por el excedente energético vertido a la red.

  • La suma de las potencias de generación no puede superar a la potencia contratada.

  • Dos contadores, uno que mida la energía generada neta y otro el de la energía consumida.

¡Forma parte de la energía viva!