5 trucos para calentar la casa sin encender la calefacción

Cada vez son más lo hogares españoles que no pueden asumir el coste extra que supone encender la calefacción, cuyo uso supone una gran parte del precio de la factura final de la luz.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la climatización adecuada para salud son de 21ºC en invierno y de 25ºC en verano, sin embargo, se estima que aproximadamente el 41,4% de los hogares no pueden sostener dicha temperatura ideal en sus viviendas, sobre todo, durante los meses más fríos del año.

Cómo calentar la casa sin calefacción

Aunque creamos que no es posible, existen algunas formas de calentar la casa sin calefacción, y no, no es ir con mil capas como una cebolla por casa. Aunque también surta efecto. Aquí te dejamos algunos consejos:

Ventila la casa por las mañanas

Hay que airear las estancias de nuestro hogar tanto en invierno como en verano. En invierno, con que abras las ventanas durante aproximadamente 5 minutos será suficiente. Pero hazlo por las mañanas y aprovecha cuando el sol esté fuera. Aquellas partes de la casa que den al exterior y que, además, estén orientadas al sol no las cubras con ningún mueble o planta que impida la entrada directa de los rayos de sol.

Utiliza la madera como un aislante natural

La madera proporciona calidez a tu hogar de manera natural. Utilízala tanto en elementos de decoración como en puertas y ventanas, ayudará a mantener el calor.

Usa cinta aislante

La cinta adhesiva será tu mejor aliada si no cuentas con una buena aislación. Utilizala cubrir todas aquellas ranuras de puertas y ventanas por las que pueda penetrar el frío y evitarás que entre aire y que se pierda el calor acumulado en la vivienda.

Presta atención a tu decoración

El simple gesto de colgar cuadros en la pared o colocar una estantería de libros pueden contribuir a que mantengas tu casa a una temperatura adecuada, al tener más protegidas las paredes.

Otra alternativa para mantener temperatura cálida en el interior puede ser pintar las paredes de algunas estancias, las más frías, de colores oscuros ya que concentran mejor el calor.

Escoge alfombras gruesas de lana por ejemplo y cortinas de gran grosor, ambas prácticas aislarán mejor tu hogar. Sobre todo, porque el suelo suele ser una de las zonas más frías y difíciles de calentar, ya que el aire caliente tiende a ascender.

El sofá también puede ayudarte a no pasar frío si tienes la posibilidad, elige uno con tapicerías intercambiables, al que puedas poner fundas gruesas y cálidas en invierno y más finas en verano.

Aprovecha el calor de los dispositivos eléctricos

También puedes aprovechar el calor que desprenden algunos electrodomésticos que usamos a diario en nuestro hogar. Por ejemplo, si vas a cocinar y necesitas el horno, una vez acabes y lo apagues, abre la puerta para aprovechar ese calor residual que se queda concentrado.

Aunque todos estos consejos puedan ayudarte a calentar tu casa sin encender la calefacción, a veces durante los meses más fríos no queda otro remedio que gastar electricidad. En este caso puedes recurrir a los sistemas de calefacción de bajo consumo.

Aunque actualmente el sector eléctrico presenta numerosos dispositivos de bajo consumo, aquí te mostramos algunas alternativas más eficientes:

  • Calderas y estufas de biomasa: una forma ecológica de calentar nuestro hogar. En lugar de quemar combustibles fósiles utiliza biocombustibles como cáscaras de almendras o troncos secos.
  • Calefacción por infrarrojos de bajo consumo: realiza un proceso similar al que hace el Sol para calentar la Tierra. A través de sensores infrarrojos detecta la presencia humana e irradia calor a través de ondas infrarrojas, acumulándose en techo, paredes y suelo y desprendiéndose de nuevo.
  • Suelo radiante: es una de las formas más efectivas de calentar toda la casa. Consiste en instalar cables o tuberías bajo el suelo por donde circula agua muy caliente y así el calor ascenderá calentándose todo el aire hasta llegar al techo.

En definitiva, aunque existen varias alternativas para calentar la casa sin encender la calefacción, la práctica más efectiva, además de abrigarnos muy bien, es contar con una buena estructura aislante tanto en puertas y ventanas que es por donde más aire entra y más calor se escapa. Por otro lado, recuerda que una revisión de la potencia contratada y de la tarifa de luz puede ser otro ahorro significativo en la factura de luz.

¡Forma parte de la energía viva!