5 consejos energéticos para este invierno

Descubre con nosotros cómo pasar los fríos meses de invierno ahorrando en tu factura de la luz y consumiendo electricidad de forma eficiente.
5 consejos energéticos para este invierno

Índice de contenidos

El ahorro y la eficiencia energética son compromisos y hábitos de consumo que, en principio, no deberían tener ningún tipo de discriminación estacional. Da igual que sea invierno, verano, primavera u otoño; un consumo mucho más eficiente y responsable de la energía no solo reduce la factura de la luz y por tanto nos permite tener un mayor presupuesto para otro tipo de gastos, además ayuda al medioambiente y al consumo responsable de recurso naturales.

Sin embargo, también es cierto que en invierno se dan una serie de situaciones en las que se consume mucha más energía, circunstancias propiciadas por las características propias de esta estación: los días más cortos y con menos horas de luz hacen necesario depender en mayor medida de las bombillas, las bajas temperaturas piden a gritos el uso de sistemas de calefacción, etc. Aún así, es posible sobrevivir al invierno y al mismo tiempo ahorrar y consumir energía de forma eficiente.

¿Cómo ahorrar energía en invierno y sobrevivir en el intento?

1. Un buen aislamiento

Lo primero y más importante, antes de siquiera pensar en encender el calefactor o la estufa, es asegurarnos de que la habitación en la que nos encontramos esté bien aislada, es decir: cerrar puertas y ventanas y, a ser posible, asegurarnos de que el cristal de dichas ventanas sea el correcto a la hora de aislar térmicamente una estancia. De este modo, el calor acumulado en el cuarto que estamos utilizando no se desperdiciará en el resto de habitaciones vacías.

2. Calienta de forma inteligente

Siguiendo esta misma lógica, ¿por qué utilizar un sistema de calefacción general que caliente toda la vivienda aún cuando solo estamos utilizando uno o dos cuartos en concreto? Por ello es más barato y eficiente utilizar modelos de calefactor o estufas más simples e individuales, capaces de calentar una sola habitación a cambio de un consumo eléctrico moderado. Imagina si, además, cierras la puerta de la estancia ¡se calentará en menos de 10 minutos!

Y no olvides apagar el aparato por las noches, cuando el calor se ha acumulado correctamente y, con las sábanas y mantas hasta arriba, es menos necesario.

3. Vístete según la ocasión

Encender la calefacción o utilizar una estufa no será una necesidad tan acuciante si vamos correctamente vestidos y abrigados dentro de nuestra casa. En las épocas frías del año, la lana es el tejido perfecto, ya que es de aquellos con mayor capacidad de aislar y producir calor. No lo olvides, ya sea en forma de jerseys o calcetines, utiliza la lana y mantente caliente a cambio de un gasto eléctrico nulo.

4. Qué se haga la luz

Como ya hemos dicho anteriormente, el invierno es una época en la que las horas de luz del día se acortan y por ello tenemos que depender en mayor medida de la luz artificial de la luminaria de nuestra vivienda. Pero no por ello tenemos que aguantar un gasto de electricidad excesivo; si además de intentar aprovechar la luz natural del Sol al máximo subiendo las persianas de las ventanas, cambias las bombillas tradicionales por bombillas led, el ahorro es cosa segura.

5. Aire fresco

A la hora de ventilar la vivienda, abre las ventanas por las mañanas y solo durante 10 minutos, más que suficiente para que las estancias se ventilen de forma correcta sin que paredes y suelos se enfrían en exceso. De este modo te librarás del aire viciado sin pasar demasiado frío.

Como ves, es muy sencillo pasar el invierno calentito sin necesidad de gastar mucha energía y de forma eficiente sin pasar frío; basta con adoptar una serie de cambios en lo que respecta a nuestros hábitos de consumo y vestimenta. Además, para reducir aún más tu factura, en Nabalia ofrecemos las tarifas más competentes del sector.