Hábitos diarios con los que puedes ayudar a salvar el planeta

A veces pensamos que las actuaciones para combatir el cambio climático tiene que venir de los actores públicos o grandes empresas, sin embargo, son muchas las cosas que nosotros, los ciudadanos de a pie, podemos hacer. Aquí te contamos algunas.
Hábitos diarios con los que puedes ayudar a salvar el planeta
El planeta Tierra, nuestro hogar, se encuentra en peligro. Las personas, los animales, la vida vegetal… En definitiva, todos los seres vivos, nos vemos amenazados por las nefastas consecuencias que tienen algunas de las acciones y hábitos que hemos adoptado los seres humanos a lo largo de la historia. Está en nuestra mano cambiar, poner remedio y frenar el deterioro de nuestro hogar. Por suerte, para que nuestras acciones tengan un resultado notorio, no es necesario ser grandes políticos o poderosos empresarios; todos podemos salvar el planeta comenzando desde la comodidad de nuestros hogares.

Conozcamos al enemigo

Citar la cantidad de problemas y amenazas concretas que sufre el medioambiente daría como resultado una lista casi interminable pero, por nombrar algunos de los más importantes, podemos decir que el ser humano se enfrenta al cambio climático o calentamiento global, producido por las emisiones de actividades humanas y la acumulación de gases —CO2— en la atmósfera terrestre.

¿De dónde vienen estas emisiones? El principal culpable es el uso de combustibles fósiles tanto para la producción de energía eléctrica como para sustentar el modelo de automoción imperante desde la Revolución Industrial.

Este aumento en los niveles de los gases de efecto invernadero no permite que el calor abandone el planeta. La temperatura global aumenta, los polos se van derritiendo paulatinamente, el nivel del mar crece, se pierde tierra, incontables especies se ven afectadas, etc.

Pero el CO2 excesivo no solo tiene un efecto negativo en la atmósfera. Los océanos también absorben este gas que, en cantidades tan ingentes, modifican el ph del agua y acidifican los mares. Y por si los océanos no tuviesen suficiente, el ser humano también es el culpable de otra de las grandes amenazas de la vida marina, las toneladas de residuos plásticos que se acumulan, formando islas artificiales y terminando con la vida de aves marinas, peces y demás especies.

Especies que se encuentran en grave peligro por culpa de la pesca excesiva de peces y mariscos.

Aún podríamos seguir hablando largo y tendido sobre la deforestación, los residuos nucleares, etc. Pero el motivo de este artículo es bien diferente. A continuación elaboraremos una sencilla lista de pautas para ponerle freno a la degradación del planeta Tierra.

¿De qué forma podemos proteger el medioambiente?

Primero, podríamos empezar por comprar productos solo si es estrictamente necesario y reciclar siempre que sea posible, para que de esta forma produzcamos mucha menos basura. En concreto, uno de los bienes más nocivos para el mar son los productos de belleza tradicionales ¿por qué no optar por las opciones veganas y «cruelty free»?

Rechaza los envases innecesarios y las bolsas de plástico y de papel. Siempre que puedas, utiliza una bolsa de tela para hacer la compra o recicla las que te proporciona el propio establecimiento.

Disminuye la ingesta de pescado y marisco de tu dieta y, si te es posible, asegúrate que los productos que compras provienen de piscifactorías o capturas respetuosas con la especie.

Asegúrate de que sea totalmente necesario antes de imprimir en papel algún documento, utiliza los folios por las dos caras y adquiere papel reciclado. Si, además, adquirimos productos de madera de segunda mano, ayudaremos en gran medida a nuestros bosques y a frenar la deforestación.

¿Sabes qué impide también la deforestación? Consumir café. Sí, has leído bien. Pero no cualquier café; estamos hablando del café cultivado a la sombra. De este modo, no es necesaria la deforestación para obtener suelo para la plantación.

También puedes participar en actividades de reforestación y cuidado de las zonas verdes de tu ciudad o de los bosques cercanos a ella.

Prueba a pedir los libros prestados a la biblioteca o a tus amigos o adquirir un lector de libros electrónico. De esta forma, ahorraras una enorme cantidad de papel.

Sin lugar a dudas, la forma más respetuosa y eficiente de iluminación responde a las bombillas led. Gracias a esta tecnología podemos ahorrar energía —lo que se refleja en nuestra factura mensual— y obtener aún más rendimiento que con las bombillas tradicionales.

No malgastes el agua al fregar los platos, abre el grifo durante el menor tiempo posible o utiliza un lavavajillas.

Y por último, pero no menos importante, utiliza el transporte público. Pero si estas decidido a utilizar un coche, al menos compártelo o plantéate adquirir uno eléctrico que se alimente de energía renovable.

Además de todo lo anterior, es indispensable que las centenares de ONGs encargadas de velar por el bienestar del planeta y todos sus habitantes cuenten con nuestro apoyo, tan económico como de voluntariado.