Consejos para optimizar la potencia eléctrica

Ajustar la potencia eléctrica a las necesidades te supondrá un ahorro importante en tu factura de la luz ya que cada KW de potencia cuesta, según la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia), 42,23€ al año, aunque pueden haber oscilaciones considerables en función de la tarifa contratada.

Si la potencia contratada es menor de 15 kW, se puede comprobar si hay que reducirla o mantenerla mediante medidores inteligentes que indican la potencia máxima de una vivienda, utilizando una calculadora de potencia en la que se debe introducir la potencia en kW de los electrodomésticos disponibles en la vivienda o con el clásico método de prueba y error en el que se enchufan todos los electrodomésticos a la vez para ver si el interruptor de control de potencia salta; si no salta es posible que exista margen para reducirlo. 

Para potencias superiores a los 15 kW, la potencia demandada se controla mediante maxímetros. Estos equipos registran las potencias cuartohorarias máximas de los tres periodos de facturación (punta, llano y valle), esto quiere decir que si en un momento puntual hay un pico de unos pocos minutos pero el resto de los quince minutos el consumo es bajo la potencia será la del valor promediado.  Por lo tanto el maxímetro refleja el valor cuartohorario del mes y en función de la relación entre ese valor y la potencia contratada se calculará la potencia a facturar.

En estos casos habría que analizar la factura y los maxímetros con un asesor energético si no se dispone de la experiencia necesaria para hacerlo correctamente, el cual te analizará los datos de los últimos 12 meses reales para comprobar si los puntos máximos llegan a la potencia real contratada.

Existen 3 métodos usuales de bajar la potencia:

Bajar los tres periodos a la vez (  no recomendable porque puede tener un sobrecoste en tu factura, ya que conlleva a la actualización del Boletín o el Certificado Energético)

Bajar sólo el periodo P1 (punta) y P2 (llano) y dejar el P3 (valle) sin modificación (opción más recomendada ya que se puede subir la potencia más adelante sin costes adicionales, porque realmente su potencia contratada sigue siendo la del P3)

Bajar el P3 por debajo de P1 o P2 (Para empresas que por la noche no tienen trabajo, algo que es poco usual ya que el coste de la potencia en el P3 es sumamente bajo, por lo que el ahorro en potencia sería poco considerable)

Igualmente te aconsejamos que para optimizar tu potencia de la manera más exacta posible, cuentes con el consejo de un asesor energético cualificado, así no te llevarás ninguna sorpresa en el futuro.

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