Las energías renovables ¿A qué desafíos se enfrentan?

Los costes de la producción de energía renovable se están reduciendo enormemente desde hace un tiempo. El próximo paso es el de desarrollar sistemas de almacenamiento que permitan su integración masiva en la red y seguir abaratando su coste.

Repercusión

Actualmente, las energías renovables constituyen el 20 % del consumo de electricidad a nivel mundial. A su vez, de dicho porcentaje, el 90 % responde a la energía producida por centrales hidroeléctricas —aquellas que utilizan los saltos de agua para poner en movimiento las turbinas que generan la electricidad—.

La preocupación por el medio ambiente y la mayor concienciación de la gente respecto al cambio climático ha hecho que el éxito de las renovables haya sido innegable, posicionándose como las energías dominantes cuando antes eran meramente testimoniales. Por ejemplo, en España, la generación de electricidad gracias a energías renovables superó en 2007 a la producida a partir de fuentes nucleares.

Gestión y costes

El reto de cara al futuro será sin duda encontrar la manera de gestionar la electricidad generada por estas fuentes ya que si no se abarata su coste, será difícil alcanzar un sistema eléctrico 100 % renovable. Por su parte, la ONG ambientalista Greenpeace cree y clama por una producción de energía que responda por completo a fuentes renovables, como demuestra en el informe que presentó, escrito que defendía la viabilidad económica y técnica de este cambio de paradigma energético. Lo único que falta, a su juicio, es un mayor compromiso por parte de la clase política.

Actualmente, menos en el caso de las centrales hidroeléctricas de bombeo, no se dispone un sistema asequible para una gestión satisfactoria.

Las centrales hidroeléctricas de bombeo

Este tipo de central hidroeléctrica no solo tiene la capacidad de generar energía eléctrica gracias a la fuerza del agua; además, puede realizar un ejercicio inverso en el que aumenta el potencial del agua para producir energía, sirviéndose para ello de la misma electricidad producida. Puede sonar redundante pero gracias a este proceso de bombeo y turbinación, dichas centrales pueden actuar como baterías de almacenamiento de energía durante las horas valle o para abastecer de electricidad la mayor demanda de las horas pico.

Estas centrales son unos de los pocos ejemplos de generadores de energía que consiguen adaptarse a las variaciones de la curva de la demanda a lo largo de una jornada.

Almacenamiento

La industria está desarrollando baterías que podrán abrir mercados mayores gracias a sus precios competitivos. De entre todas, la opción más avanzada son las baterías redox, que cuentan con instalaciones de cierto tamaño.

Baterías redox

Estas baterías de almacenamiento, para intentar ponerlo de forma clara, se sirven de electrolitos —sustancias que actúan como conductores eléctricos— que contienen iones de vanadio, un metal precioso de un coste bastante alto.

La principal ventaja de la batería redox es que puede ofrecer una capacidad de almacenamiento de energía prácticamente ilimitada, siempre y cuando se vayan usando tanques cada vez más grandes. Además, se puede abandonar descargada por completo durante días sin causar por ello efectos perjudiciales. Por último, si no se dispone una fuente de alimentación cercana para recargar la batería, bastará con sustituir el electrolito.

No obstante, la principal desventaja de las baterías redox es su proporción escasa de energía en cuanto al volumen.

En conclusión, las energías renovables aún tienen muchos retos por superar como su carácter impredecible, su potencial arbitrario, su almacenamiento o los elevados costes de su producción. Aún así, la transición a una sistema energético completamente sostenido por energías renovables se antoja cada vez más como una realidad posible y necesaria para preservación del medioambiente.

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