Árboles, la mejor arma contra el cambio climático

¿Sabías que la mejor solución para frenar el cambio climático reside en los bosques? Descubre con nosotros el verdadero potencial de los árboles.
Árboles, la mejor arma contra el cambio climático
Desde hace unos años, el ser humano ha comenzado a despertarse poco a poco de un estado de inconsciencia, un profundo sueño inducido por un desarrollo tecnológico y económico insostenible y el consumo irresponsable de los combustibles fósiles. No obstante, las reservas de dicho combustible se están agotando y las consecuencias de una sociedad irresponsable en cuanto al cuidado del medioambiente se hacen notar cada día con más fuerza.

Desde ese despertar, ciudadanos, gobiernos y empresas han comenzado a desarrollar e implantar centenares de hábitos positivos e ingenios tecnológicos fruto de investigaciones científicas, todo ello en pos de salvaguardar la salud de nuestro planeta. Sin embargo, la solución para reducir nuestras emisiones de dióxido de carbono, limpiar el aire que respiramos, evitar la extinción de un mayor número de especies y un sin fin de problemáticas más siempre ha estado delante de nosotros, en la propia naturaleza.

La investigación del doctor Crowther

Según una investigación llevada a cabo por el doctor Crowther y sus compañeros, la solución para terminar con las ingentes emisiones de dióxido de carbono la tienen los árboles. Y es que, según las conclusiones del estudio, replantando árboles en zonas degradadas por la actividad humana o, simplemente, abandonadas podría paliar una década de emisiones de dióxido de carbono de origen humano.

Pero ¿cómo saben los científicos cuántos árboles pueblan nuestro planeta y cuántos son necesarios para provocar un cambio notorio? Crowther y sus aliados se han servido de una gran colección de datos entregados por los satélites y resultado de otras investigaciones de campo.

Todo este esfuerzo ha demostrado que, al contrario de lo que muchos pensaban —incluida la NASA—, el número de árboles de los que disponemos hoy en día es muy superior al sospechado: tres trillones. Todos estos datos recogidos por los científicos fueron analizados a través de Inteligencia Artificial, permitiendo que estas grandes mentes pudiesen ofrecer un número aproximado de todos los árboles que podríamos plantas en zonas vacías alrededor del globo: hay espacio más que suficiente para plantar 1,2 trillones de árboles en parques, bosques y zonas pérdidas, adicionales a los que ya cubren la superficie del planeta.

Si realmente pudiésemos poner en práctica de forma efectiva y total la repoblación de árboles, este método superaría a todos los demás en cuanto a luchar contra las emisiones de dióxido de carbono y el consecuente calentamiento global.

La jerarquía del Proyecto Drawdown

Esta iniciativa se encarga de comparar el potencial de diferentes técnicas y métodos para reducir las emisiones de dióxido de carbono y jerarquizarlos de más a menos eficaces. Como por ejemplo los aerogeneradores instalados en la costa o el reciclaje de frigoríficos y aires acondicionados, los primeros de la lista. Ambas técnicas tienen el potencial de eliminar hasta 80 gigatones de emisiones, mientras que la repoblación de árboles apenas aportaba el ahorro de 18 gigatones, ocupando el 15º lugar.

Sin embargo, este orden podría cambiar radicalmente a raíz de los resultados de la investigación de Crowther. Y es que, parece ser que el verdadero potencial de esta técnica podría ahorrarnos 400 gigatones de dióxido de carbono, o lo que es lo mismo, casi 10 años de emisiones.

Como ves, la solución para muchos de los problemas que amenazan el bienestar del medioambiente siempre ha estado ahí, menospreciada por las principales autoridades científicas. Solo teníamos que pararnos un segundo a observar lo que nos rodea e inspirarnos a partir de los métodos de los que ya dispone la naturaleza para combatir con las emisiones nocivas.