Por qué un factor de potencia bajo encarece tu factura eléctrica

Un factor de potencia bajo genera penalizaciones y sobrecostes eléctricos. Te explicamos por qué ocurre y cómo evitar pagar de más en tu empresa.
8 ene 2026
Por qué un factor de potencia bajo encarece tu factura eléctrica
En muchas empresas e instalaciones industriales, la factura eléctrica es uno de los costes fijos más elevados. Sin embargo, no siempre se analiza en profundidad qué hay detrás de ese importe final. Uno de los conceptos más desconocidos —y a la vez más determinantes— es el factor de potencia. Cuando este valor es incorrecto, aparecen penalizaciones y sobrecostes que encarecen el recibo mes a mes sin que la producción haya aumentado.

Un factor de potencia bajo no solo implica un uso ineficiente de la energía, sino que también genera pérdidas en la red eléctrica y obliga a las distribuidoras a aplicar recargos innecesarios. ¿Quieres saber por qué un factor de potencia bajo encarece la factura eléctrica, cómo calcularlo, cómo corregirlo y de qué manera una distribuidora especializada puede ayudarte a optimizar el consumo y ahorrar? Entonces sigue leyendo este post de Nabalia Energía.

Qué es el factor de potencia y por qué es clave en empresas e industria

El factor de potencia es un indicador que mide la eficiencia con la que una instalación eléctrica utiliza la energía que demanda de la red. En términos sencillos, refleja cuánta de esa energía se convierte realmente en trabajo útil y cuánta se pierde.

En empresas e industria, donde se utilizan motores, maquinaria pesada, sistemas de climatización o iluminación técnica, este parámetro cobra especial importancia. Un mal valor implica mayor demanda de energía reactiva, más esfuerzo para la red y, como consecuencia, una factura eléctrica más elevada.

Factor de potencia fórmula y relación con el consumo eléctrico

La fórmula del factor de potencia se expresa como la relación entre la potencia activa (kW) y la potencia aparente (kVA):

Factor de potencia = Potencia activa / Potencia aparente

Cuanto más se acerque este valor a 1, más eficiente será la instalación. Cuando baja de los niveles recomendados (normalmente por debajo de 0,95), se considera un bajo factor de potencia y comienzan los problemas económicos.

Aunque el consumo en kWh pueda parecer el mismo, un factor de potencia bajo obliga a la red a transportar más energía de la necesaria, aumentando pérdidas, calentamientos y caídas de rendimiento. Esto se relaciona directamente con fenómenos como la caída de tensión, que puede afectar a la estabilidad y vida útil de los equipos.

Factor de potencia formula

Diferencia entre factor de potencia y factor de carga

Es habitual confundir el factor de potencia con el factor de carga, pero no son lo mismo:

  • El factor de carga mide el grado de aprovechamiento de la potencia contratada a lo largo del tiempo
  • El factor de potencia evalúa la eficiencia eléctrica instantánea.

Una empresa puede tener un buen factor de carga y, aun así, sufrir penalizaciones por factor de potencia bajo. Por eso es importante analizar ambos parámetros de forma independiente dentro de una estrategia de optimización energética.

Qué pasa si el factor de potencia es bajo

Cuando el valor del factor de potencia cae por debajo de los límites establecidos, las consecuencias no tardan en aparecer. El impacto no es solo técnico, sino directamente económico.

Penalización por bajo factor de potencia en la factura eléctrica

La penalización por bajo factor de potencia es un recargo que se aplica cuando el consumo de energía reactiva supera los valores permitidos. Este sobrecoste aparece reflejado de forma clara en la factura, especialmente en suministros industriales y empresariales.

En la práctica, una instalación con factor de potencia bajo paga más por usar mal la energía, aunque no consuma más kWh. Estas penalizaciones pueden suponer cientos o incluso miles de euros al año, dependiendo del tamaño de la instalación.

¿El factor de potencia afecta el kWh que pagas?

De forma directa, el kWh facturado no cambia. Sin embargo, un factor de potencia bajo incrementa otros conceptos de la factura y reduce la eficiencia global del sistema. Además, al exigir más corriente para realizar el mismo trabajo, se incrementan las pérdidas en cables y equipos, lo que puede derivar en más consumo real a medio plazo.

Por lo tanto, aunque el contador marque valores similares, el coste final sí se ve afectado por un bajo factor de potencia.

Qué tipo de cargas provocan un factor de potencia bajo

Determinados equipos eléctricos son los principales responsables de un factor de potencia bajo. Entre los más habituales se encuentran:

  • Motores eléctricos trabajando en vacío o con baja carga
  • Transformadores sobredimensionados
  • Equipos de soldadura
  • Sistemas de climatización industrial
  • Iluminación con balastos antiguos
  • Maquinaria con arranques frecuentes

Este tipo de cargas generan energía reactiva, reduciendo la eficiencia del sistema. Identificarlas es el primer paso para saber cómo bajar el factor de potencia… o, mejor dicho, cómo corregirlo para evitar sobrecostes.

Factor de potencia bajo

Cómo calcular el factor de potencia en una instalación

Para calcular el factor de potencia, es necesario tener disponibles los datos de potencia activa y aparente. Esto puede hacerse de varias formas:

  • Analizando la factura eléctrica, donde suelen aparecer los consumos de energía reactiva
  • Utilizando analizadores de redes eléctricas
  • A través de sistemas de monitorización energética

El cálculo permite detectar si existe un factor de potencia bajo y en qué franjas horarias se produce. Esta información es clave para diseñar una solución eficaz y evitar futuras penalizaciones.

Cómo subir el factor de potencia sin cambiar la producción

La buena noticia es que corregir un factor de potencia bajo no implica reducir producción ni cambiar procesos. Existen soluciones técnicas que permiten mejorar la eficiencia sin afectar al rendimiento de la empresa.

Las más habituales son:

  • Instalación de baterías de condensadores
  • Sistemas automáticos de compensación de energía reactiva
  • Ajuste y mantenimiento de motores y transformadores
  • Optimización del uso de maquinaria

Estas medidas permiten eliminar la penalización por bajo factor de potencia, reducir pérdidas eléctricas y mejorar la estabilidad de la instalación. Además, contribuyen a alargar la vida útil de los equipos y a mejorar la calidad del suministro.

Más allá de las penalizaciones: gestión energética inteligente con Nabalia Energía

Corregir un factor de potencia bajo es solo una parte de una estrategia energética eficiente. En Nabalia Energía acompañamos a empresas e industria en una gestión integral del consumo eléctrico, ayudándolas a tomar decisiones que van más allá de eliminar sobrecostes puntuales.

A través de soluciones de eficiencia energética y autoconsumo, como la batería virtual fotovoltaica, las empresas pueden maximizar el aprovechamiento de la energía generada, reducir su dependencia de la red y mejorar el equilibrio global de su instalación eléctrica. Esta visión a largo plazo permite no solo evitar penalizaciones, sino también ganar estabilidad, previsión de costes y mayor control sobre la energía que se consume y se paga.

Si tu empresa quiere dejar de asumir sobrecostes innecesarios y avanzar hacia un consumo más eficiente, contactar con uno de los asesores especialistas de Nabalia Energía es el primer paso para empezar a ahorrar con criterio y visión a largo plazo