Trucos para ahorrar en casa en el día a día

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Trucos para ahorrar en casa en el día a día

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Si las cuentas domésticas no te salen, es que algo ocurre. La solución a este desajuste de cuentas es, sin lugar a dudas, el ahorro pero ¿cómo podemos ahorrar desde casa? Por defecto, no hacemos grandes gastos así como así. Sin embargo, resulta que a veces, sin darnos cuenta, incurrimos en derroches o usos irresponsables de ciertos recursos que al final terminan reflejándose en nuestras facturas y en nuestro bolsillo.

Por suerte, ahorrar en casa es mucho más sencillo de lo que creemos. Si seguimos una serie de consejos y trucos y aplicamos a nuestro día a día una serie de cambios en nuestros hábitos de consumo energético, seguro que conseguimos ahorrar y, de paso, ayudar a preservar el medioambiente.

En nuestro país, según la Red Eléctrica de España, consumimos una media de 270 kWh al mes. Aquí podrás consultar el uso de energía que hacemos mes a mes.

Hábitos cotidianos, eficientes y sostenibles

El invierno y el veranos son, en ciertos lugares, épocas de temperaturas realmente extremas. No es de extrañar que el consumo de luz se dispare durante estos meses ya sea para disfrutar de los distintos sistemas de calefacción y del aire acondicionado, respectivamente. Sin embargo existen formas alternativas de sobrevivir al frío y al calor sin derrochar electricidad, gas o cualquier otro recurso.

Climatización

Por ejemplo, para ahorrar en casa en invierno, basta con sustituir el uso de la calefacción central por sustitutos individuales, capaces de calentar una sola estancia por separado a cambio de un gasto energético perfectamente asumible. ¿Por qué calentar toda la casa si solo estamos utilizando una habitación? También conviene abrigarse correctamente con gruesas prendas de lana, la mejor opción para retener el calor corporal.

En cambio, en verano, para poder prescindir del aire acondicionado, disponemos de los ventiladores de aspa. Si colocas un cubo con hielo en frente de la trayectoria del viento del ventilador, te llegará una brisa muchísimo más fresca. También lo puedes colocar mirando hacia una ventana abierta; de ese modo la fuerza de las aspas empujará de nuevo hacia afuera el aire caliente que intenta entrar.

Además, puedes darte varias duchas de agua templada tirando a fresca para refrescarte. Y si tienes en tu vivienda jardín o patio, aprovecha para regar las plantas o el suelo y así refrescar y humedecer el ambiente general.

Pero para conseguir que todos estos trucos para ahorrar en casa sean 100 % efectivos, lo más importante es asegurarnos de que los cuartos están correctamente aislados. Si es así, evitaremos tanto que el calor acumulado se escape en invierno como que penetre el bochorno solar de la época estival. Para ello, procura cerrar correctamente puertas y ventanas, abriéndolas por el día 10 minutos para ventilar —en invierno— y por las noches para disfrutar del frescor nocturno —en verano—.

Iluminación

Tranquilo, no vamos a decirte que no enciendas las luces de tu vivienda; sin embargo, para ahorrar en casa en lo que a luminaria se refiere, es especialmente eficaz —y además respetuoso con el medioambiente— sustituir la mayor cantidad posible de bombillas tradicionales por bombillas led. Además, puedes instalar interruptores reguladores de intensidad e incluso detectores de movimiento para que nunca corras peligro de olvidar las luces encendidas al salir de casa.

Agua

En el caso de querer ahorrar en casa a partir del consumo de agua, los básicos ya los tenemos todos claros, pero los repasaremos por si acaso. Al hablar de básicos, hacemos referencia al uso sostenible del agua como recurso, es decir, cuidar de no abrir el grifo más de lo necesario. A la hora de ducharse, lavarse los dientes o las manos y fregar los platos, debemos intentar utilizar la menor cantidad de agua posible, siempre cerrando el grifo cuando no estemos utilizando el agua directamente.

Dispositivos eléctricos

Si necesitas electrodomésticos nuevos, es muy importante decantarnos por aquellos que muestren en su etiqueta energética el mayor valor posible de eficiencia energética. En ese caso, aunque la inversión inicial sea un poco más alta en comparación con un modelo de gasto más tradicional y elevado, lo acabaremos amortizando con el ahorro en casa de energía eléctrica. Además, si el tipo de aparato lo permite, procura desenchufarlos siempre que no se encuentren en uso, el modo «standby» de muchos dispositivos continúa consumiendo energía.

Como ves, es muy sencillo empezar a ahorrar; basta con cambiar ciertos aspectos de nuestras prácticas más cotidianas, como el uso de la calefacción, la forma en la que lavamos los platos e incluso desenchufar el televisor de la corriente. Si sigues esta serie de consejos, seguro que serás capaz de ahorrar dinero en tus facturas mientras cuidas del medioambiente conservando los recursos de forma responsable. En Nabalia también nos preocupamos de nuestro planeta y por ello ofrecemos energía 100 % renovable.