El fin de las bombillas halógenas, ¿por qué se dejan de fabricar y vender?

Ha llegado septiembre y no todo son malas noticias. Hace unos días conocíamos las subidas en carburantes, alimentación y luz que se producirían de inmediato. Pero como decimos, también se ha producido una buena nueva: el fin de las bombillas halógenas ha llegado. ¡El planeta está de enhorabuena!

El 1 de septiembre, mediante normativa europea, entraba en vigor la prohibición de fabricar y vender bombillas halógena con el fin de favorecer la implantación de la tecnología LED.

Su prohibición viene motivada por su escasa durabilidad frente a las bombillas LED así como su enorme consumo energético y contaminación.

Con esta medida y el cambio en los hogares de bombillas halógenas por LED se prevé un ahorro de hasta 2,81 euros en la factura de la luz.

Aunque es cierto que cada vez más instituciones y particulares se han unido a la transición hacia la iluminación LED, aún se seguían fabricando y comercializando las bombillas halógenas para quienes no veían tan claro el cambio.

Si bien es cierto que la normativa europea pone fin a la fabricación y venta a partir del 1 de septiembre, los comerciantes todavía podrán vender todo el remanente de bombillas halógenas del que dispongan.

Ventajas de la prohibición de las bombillas halógenas

Como te hemos contado en diversas ocasiones, el paso de bombillas halógenas a bombillas LED es un acierto, tanto por cuestiones económicas como medioambientales.

El final de las bombillas halógenas supone un cambio importante en cuestiones energéticas sobre todo si hablamos del impacto que estas suponen para el planeta.

Coincidimos en que el precio de una bombilla LED es superior al de una halógena pero no vemos el ahorro económico y energético que existe detrás de esta medida.

Una bombilla LED son más eficientes al requerir menor cantidad de energía para emitir mayor luz. Por tanto, pese a ser cierto el elevado coste de las bombillas LED frente a las halógenas, esta inversión pronto se ve amortizada en nuestra factura.

En datos de la Comisión Europea la transición de bombillas convencionales a LED permitirá ahorrar 40.000 kilovatios por hora de cara a 2020, lo que supone aproximadamente la demanda energética de once millones de hogares.

Por otra parte, la iluminación LED es ecológica y no contamina. Además su durabilidad es mucho mayor por lo que se reducen los costes de sustitución o reparación de este tipo de bombillas.

Futuro libre de bombillas halógenas

Aunque esta es una medida que se tendrían que haber promocionado mucho antes, la prohibición de las bombillas halógenas llega para dar un halo de esperanza. Hace unos días científicos de Reino Unido y Países Bajos anunciaban en uno de sus estudios que el planeta Tierra está a unos años de llegar al punto de no retorno si no se actúa antes para frenar el cambio climático.

Esta investigación pronostica que en 2035 sería prácticamente imposible reducir el calentamiento global si antes no se toman medidas drásticas que ayuden a la recuperación del planeta.

De este modo, aunque aún queda mucho camino que recorrer, el fin de las bombillas halógenas supone una alentadora medida.

Si aún no dispones de iluminación LED en tu empresa u hogar en Nabalia Energía podemos ayudarte a elegir los mejores dispositivos de esta tecnología. ¡Súmate al cambio y consigue un ahorro efectivo en tus facturas!

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